¿Aportas o te apartas? 5 claves para trabajar tus Relaciones Públicas (y hacer que funcionen)

¿Eres autónomo? ¿Una PYME? Si piensas que no tienes nada que aportar en cuestión Relaciones Públicas y que ellas no te aportan nada; si te “apartas” literalmente porque crees que no son para ti y opinas que son un coto exclusivo de las grandes empresas, es posible que no estés bien informado. Gracias a ellas puedes conseguir visibilidad y notoriedad. En resumen, que tu “público”, tu “audiencia”, tu “target” se enganche a tu marca.

5 claves para saber si te apartas de las RRPP

  1. No tienes “ideas claras”. Las llamadas ideas fuerza, mensajes claros, directos, sin ambigüedades y memorables.
  2. Pasas de la prensa. Careces de “la” lista de periodistas y medios de comunicación. No haces notas de prensa ni creas contenido noticiable.
  3. Tú en tu casa. No estás al caso de las acciones de comunicación que realiza tu competencia y solo te fijas en los precios que ponen. No perteneces a ningún colectivo o gremio de tu sector y no tienes ni idea de si hay eventos en los que podrías participar.
  4. Solo llevas cuentas.  Si alguien te menciona, si tienes más seguidores o más likes… Pero no tienes una estrategia digital clara y no analizas cómo mejorar tu presencia. Si alguien habla mal de ti y no te enteras. Y si te enteras y es en las redes sociales, simplemente borras el comentario.
  5. No tejes relaciones… Vas sobre la marcha, “a salto de mata”. Se te olvida dar las gracias… ¡Tú estás muy ocupado en vender!

Si alguna de estas realidades ocurre en tu empresa, está claro que necesitas RRPP.

Aquí 5 claves para que tus Relaciones Públicas funcionen:

  1. Conocimiento es poder. No solo se trata de conocer a los clientes a los que ya les vendes, sino también a los que quieres llegar. Además, es básico que seduzcas y enamores a tus grupos de interés (los que ahora se llaman stakeholders), que no te van a comprar, como medios de comunicación, blogueros, ONGs, empleados… pero pueden hablar bien de ti.
  2. Entérate de dónde estás. Analiza en qué punto de la relación estás con cada uno de estos grupos de interés y con tus clientes. Investiga, revisa, conócelos.
  3. Planifica qué vas a hacer. Piensa en acciones personalizadas para cada grupo. Obviamente no puedes ni debes realizar la misma acción para un proveedor (que podría recomendarte), que con una ONG que con un cliente. Sé creativo.
  4. Las cosas claras… y personalizadas. Vinculado al punto anterior, encuentra vías de comunicación con cada uno de ellos. Trabaja desde la excelencia y sé detallista. Personaliza. Consigue que los que te ven se sientan increíbles. Monitoriza lo que hablan sobre ti. Si alguien te critica en tus redes sociales, dialoga, muestra la educación más exquisita, encuentra una solución de forma transparente y abierta. Sé honesto.
  5. Evalúa y vuelve a comenzar. Mide el impacto de tus acciones. No esperes que repercuta inmediatamente en lo económico. Si lo que has hecho no funciona, prueba otros caminos. Un profesional puede ayudarte.

Con estas 5 claves dejarás de apartarte de las RRPP y podrás aportar a tu negocio más de lo que te imaginas: reconocimiento y rentabilidad Tú decides: o aportas o te apartas.

¿No tienes tiempo para la estrategia?

Tal vez te suena esta historia: despertador a las 6:30, gimnasio/piscina, llegar a la oficina a las 8:30 (media hora antes que los demás), contestar e-mails, llamadas, trabajar en los proyectos del día a día, explicarle a tu equipo/colaboradores los siguientes pasos, negociación con un cliente, café, llamadas, reunión, comer rápido -en tu mesa de trabajo muchos días-, más e-mails, otra reunión, más proyectos, una reunión que se extiende hasta el infinito, quedarte hasta tarde y/o llevarte el trabajo a casa (aquí puedes avanzar porque estás en silencio y si tienes hijos, se han ido a dormir)…

Si te reconoces en esta “rutina laboral” tal vez seas uno de esos líderes senior que trabajan más de 45 horas a la semana, que reciben -según algunos estudios americanos- un 6% más de salario y que son reconocidos socialmente. Pero quizá seas también seas parte del 97% que dice que el pensamiento estratégico es lo más importante para el éxito de su empresa y del 96% que no tiene tiempo para ello… ¿Te reconoces aquí también?

Trabajar más de 35 horas a la semana disminuye la productividad y el pensamiento creativo. Por ello, es importante seguir tres sencillas pautas que contribuyen a “encontrar el tiempo” pero también el espacio para la estrategia:

  1. Crea tu espacio. No se trata de un espacio físico sino “mental”. No hacen falta horas y horas para planificar una estrategia o tomar una decisión. Lo que se necesita es tener un tiempo “en blanco”, dedicado para ello, después de una desconexión dentro de las horas de trabajo. Piensa en cuántas empresas incluyen espacios específicos de descanso para incentivar el pensamiento creativo de sus empleados.
  2.  To do list. Hay quien está a favor y quien, en contra de las listas de tareas. Lo que es verdad es que ayudan a estructurar, a saber qué tienes pendiente y aquí no solo puedes, sino debes, incluir el pensamiento estratégico. Conscientemente dedícale un espacio en tus tareas cotidianas.
  3. ¿Dónde inviertes tu tiempo? Es bueno, durante un par de semanas hacer un seguimiento de en qué empleas tu tiempo, para valorar qué trabajos puedes externalizar, delegar o trabajar en paralelo. Conocer este dato te ayudará a organizarte mejor. Ponte al día en las herramientas que te permitan automatizar procesos.

Recuerda: desconectar no significa perder el tiempo. Al contrario, suele ser la clave del éxito.

Twitter… como el buen café

Breve, con cuerpo, fuerte, caliente y también, a veces, amargo… Twitter es como el buen café, que no es la bebida más consumida del mundo, pero a la vez tiene una gran demanda y fans incondicionales. Pero hay algo más: Twitter continúa siendo una red social poderosa, con más 330 millones de usuarios activos mensuales (MAUs), 500 millones de tweets publicados cada día. De hecho, casi una cuarta parte de los usuarios de Internet en el mundo la utilizan. Por algo será…

Para aquellos que creen que Twitter “ya no es lo que era”, es interesante leer el artículo publicado en The Thoracic Surgery Social Media Network (TSSMN). La misión de esta red es difundir y destacar sus noticias en las redes sociales y, para valorar cómo funcionaba Twitter, hicieron un estudio prospectivo y aleatorio para determinar el efecto de los tweets en las citas que se hacían de sus ensayos, tras la publicación en esta red.

El resultado fue sumamente positivo: los artículos tweeteados lograron un aumento significativamente mayor de citas de artículos a lo largo del tiempo, en comparación con aquellos que no pasaron por la red social del pajarito y el hashtag por antonomasia. La conclusión es que el impacto académico de la actividad de los medios sociales es amplio y duradero, específicamente cuando se habla de Twitter.

Asimismo, Twitter es una buena herramienta de Marketing digital: casi 70% de las empresas B2B la utiliza, en ella se muestran 164 milones de anuncios al día y el 40% de los usuarios afirman adquirir bienes o servicios tras verlos en esta red.

Con todos estos beneficios… Twitter sigue siendo como el café: tal vez no es la bebida más consumida del mundo, pero igual que este, sigue teniendo para la comunicación y las marcas, innumerables beneficios para su salud.

Del storytelling al storydoing

“Nadie se baña dos veces en el mismo río” decía Heráclito. Hoy en día la realidad está en constante cambio. Nuevas circunstancias generan nuevos hábitos de consumo, nuevas formas de pensar y de ser. Todo estamos transformándonos y todos empezamos a interactuar con las marcas de forma distinta: somos más exigentes y les pedimos que sean coherentes, consecuentes y transparentes.

Las marcas que quieran sobrevivir, necesitan no solo comunicar, sino conectar con su audiencia. Necesitan convertirse en su crush (eso del engagement, eso de estar in love que tanto leemos y escuchamos), para que el consumidor se convierta en embajador y promotor (prescriptor).

Las marcas están llamadas a convertirse en marcas con propósito, marcas que por sus valores “atrapen” a su audiencia y a sus consumidores. Empresas/marcas que se conviertan en el lugar “perfecto” para trabajar. ¿Quién no desea sentirse orgulloso de su empresa y presumir que esta dona una parte de sus beneficios a los niños con cáncer, al medioambiente o a la investigación por el alzheimer, por poner un ejemplo?

Hasta aquí, todo correcto, pero, ¿qué tienes que hacer para conseguir que tu marca enamore? ¿Para convertirla en una marca con propósito?

Los 5 mandamientos de las marcas con propósito:

  1. Serás transparente sobre todas las cosas. Eso significa que también tiene que ser coherente y que transmitirá sus valores de forma clara, sin ocultar nada. Está prohibido engañar a tu audiencia o a tus clientes.
  2. Innovarás constantemente. Como marca, tienes que conocer tu mercado, dar siempre soluciones nuevas y ser fiable y auténtico. No puedes “dormirte en los laureles”.
  3. Darás en el blanco. Esto quiere decir que tu marca tiene que ser precisa en el mensaje y en los canales que utiliza.
  4. Pasarás a la acción. El storytelling está bien, pero el storydoing está mejor. Diseña una estrategia de RSC, trabájala, hazla realidad e implica a tus clientes y a tu audiencia. Hazlos partícipes y no olvides agradecerles y que se sientan “parte de tu marca”. Da un paso más, ellos pueden ser tu marca.
  5. Digitalizarás tus mensajes. La digitalización no es todo, pero sí es indispensable. Transmite tus mensajes en forma digital, actualiza tu web (es el “aparador” de tu marca), utiliza las redes sociales (con sentido común… una obviedad si eres una B2B no pintas nada en Tik Tok). Interactúa, comparte, enamora.

En resumen, con tu marca crea vínculos y fideliza con mensajes transparentes, positivos, fiables y creíbles. Como en toda relación, ese será el camino para llegar al corazón, en este caso, de tu audiencia.

La marca en tiempos de la COVID-19: transparencia, confianza y sostenibilidad

El tan manido concepto de crisis=oportunidad (aunque los que saben chino dicen que no es cierto que se utilice la misma grafía para expresar estos conceptos) es recurrente. Hoy en día tomar las oportunidades que aporta la crisis provocada por la pandemia es una realidad casi tangible. No podemos olvidar que la Covid-19 nos ha afectado a todos y que ha alterado los hábitos de los consumidores, quienes comienzan a partir de la nueva normalidad, a actuar de una forma más racional, aunque sin olvidar que las marcas exitosas conectan a nivel emocional con sus consumidores.

Los consumidores esperaron y esperan de sus marcas confianza, responsabilidad, seguridad y valor añadido. Les pidieron y piden que no solo sean un negocio, sino que aporten algo más a la comunidad. Si una marca ha estado “a la altura de las circunstancias” en estos meses seguramente saldrá fortalecida. Pero, ¿cómo conseguirlo?

Estar al lado del consumidor: Algunasmarcas ya han transmitido este mensaje. Han acompañado y acompañan al consumidor en los momentos difíciles. Los mensajes de acompañamiento, esperanza en el futuro, etc. han sido recurrentes. La creatividad aquí ha sido la clave para no conseguir el efecto contrario.

Vencer la resistencia con transparencia. El consumidor, aunque esté emocionalmente afectado, sabe muy bien lo que quiere y, sobre todo, lo que no quiere. Por ello ha sido imprescindible comunicar de manera adecuada. La transparencia y la coherencia han sido claves.

Analizar los nuevos hábitos: Después de 70 días de confinamiento, los consumidores han desarrollado nuevos hábitos de consumo. ¿Estos se mantendrán en el tiempo? ¿Con cuáles ya no habrá marcha atrás? La pandemia ha traído una aceleración hacia los procesos digitales. Aquí ya nada volverá a ser igual.

Hacerse presente. Mantener la notoriedad es imprescindible. Es indispensable seguir presente en los canales donde habitualmente nos hemos movido. No olvidemos que los consumidores olvidan fácilmente. Por ejemplo, los consumidores no recuerdan las marcas que no aparecen en los medios de comunicación. No estar -y más aún, con todos los canales y posibilidades para acercarnos al consumidor, gracias a Internet- puede resultar extremadamente caro.

Respeto y sensibilidad: Entender de forma equivocada la oportunidad, puede ser también un desastre. No demostrar el respeto y la sensibilidad adecuados al dolor y al sufrimiento de las personas resultará, sin duda, contraproducente. Se impone un nuevo concepto, la sostenibilidad social.

Una nueva realidad: el evento o congreso híbrido

La mayoría de nosotros nos dimos cuenta que la pandemia de la Covid-19 iba en serio cuando las grandes marcas empezaron a retirarse del Mobile World Congress… y más aún, cuando se canceló. En estos meses hemos aprendido a integrar a nuestra vida cotidiana a nuevas realidades, como el teletrabajo, las conferencias por zoom, las mascarillas, el gel hidroalcohólico… ¿pero ¿qué pasa con los eventos? ¿deberían de hacerse todos de forma virtual? ¿hay otras fórmulas?

La tendencia, hoy en día, apunta a un nuevo modelo de evento, el denominado evento híbrido, en el cual una parte de la audiencia acude presencialmente, mientras que la otra, se conecta de forma virtual. Esta posibilidad cambia cómo habíamos entendido el sector e implica nuevos retos asociados, como la forma de gestionar la parte relacional y el networking; cómo mantener el engagment de la audiencia; si hacen falta nuevos expertos y, algo básico, si el retorno de la inversión es medible o si son rentables.

El paradigma es nuevo y es necesario adaptarse. Un evento presencial tiene un número limitado de asistentes, pero de forma virtual, muchos más están dispuestos a conectarse y participar, algo a lo que ya nos hemos habituado por la experiencia de estos meses. Entonces, está claro que necesitaremos especialistas, dinamizadores capaces de enamorar a esa audiencia, de captarla y mantenerla entre nosotros. Porque no se trata de que los asistentes virtuales sean meros espectadores, sino participantes, en un proceso bidireccional y omniperfil.

Además, para relacionarnos, habrá que crear nuevas formas de hacer. Algunos han experimentado ya las plataformas digitales que ponen en contacto, a través de inteligencia artificial, a participantes interesados, antes y después de un evento. Si bien, el networking parece más complejo, será necesario trabajar para conseguir un resultado eficiente.

Y sobre cuál es la rentabilidad de un evento híbrido, seguramente, esta sea más grande respecto a la de un evento tradicional, ya que además de poder llegar a más personas, se reducen los costes de desplazamiento, alojamiento y dietas. El evento híbrido también afectará a otros sectores, quienes a su vez tendrán su propio reto para ser más creativos y competitivos.

No obstante, y si lo pensamos bien, en el fondo, un evento híbrido puede implicar la misma base que cualquier otro evento: tener contenido de calidad y presentarlo de forma atractiva para que se cumplan los objetivos, será la clave del éxito. Cumplir los objetivos siempre es la clave del éxito.

Nuevas palabras para comunicadores ‘trendy’

Ser un buen comunicador hoy requiere una constante puesta al día en las palabras más “trendy” y fashion del momento. O se es un comunicador cool o no se es. El comunicador del siglo XXI debe comportarse como un auténtico coolhunter de las palabras. Estar vigilante, capturar esos nuevos términos acabados en “ing” que generan las marcas o la calle y saberlos utilizar oportunamente para convencer a los clientes y la audiencia. El comunicador que no use al menos cinco nuevas palabras inventadas, preferiblemente en inglés, en sus speech o stories, tiene los días contados. Siempre habrá otro más hábil en el arte de colarlas en sus argumentarios.

Comunicadores y marcas buscan, pues, salpicar sus discursos de estas palabras in. Guste o no pueden ser la clave del éxito de una campaña. ¿Por qué hablar de “falsas noticias” cuando ya son más conocidas como fake news? Este es un nuevo envoltorio para un viejo concepto. Pero la propuesta actual de las marcas es ir más allá y, a partir de la fusión de dos términos, crear neologismos para nuevos conceptos y estrategias de marketing.

Ejemplos de estos neologismos son transbranding, blanding o anartistas. El transbranding se compone del prefijo trans (pasarse al otro lado) y branding, por el que las marcas apoyan o promueven otras marcas generando mayor visibilidad para ambas. El blanding surgede branding, que se refiere a posicionar la marca en el mercado, y bland (anodino) que consiste en que la marca pase desapercibida y se integre en el entorno, aprovechando el tirón de las grandes marcas. Y anartistas es la curiosa fusión de “artistas” y “ana”, de anarquistas.

La audiencia actual ya habla el mismo lenguaje: desde los milenials, a los centenials o generación Z -nacidos con el cambio de siglo- y hasta los midlifers -personas que rondan la cincuentena y que se han incorporado sin problemas al uso de las nuevas tecnologías y redes sociales-. A ninguno les choca oír alguna de esas nuevas palabras. La creatividad con el lenguaje es bien recibida. ¿Quién da más? O mejor, who’s next?

Reputación excelente, un salvavidas para las grandes marcas

El caso Dieselgate, de Volkswagen, de gran calado en la esfera mediática, abre la puerta a un interesante campo de estudio para los comunicadores: ¿se puede vivir de la inercia de una reputación excelente?, esto es ¿sirve la buena reputación de una empresa, construida durante años, para amortiguar una crisis reputacional grave? ¿Ayuda a evitar que se traduzca en pérdidas económicas o a paliarlas? La respuesta en el caso de Volkswagen ha sido un sí, según un análisis pormenorizado efectuado por el Dr. Paul Capriotti en su blog Bidireccional , quien alienta a estudiar más casos, incluso en ámbitos académicos, para aclarar estas cuestiones.

Una reputación excelente es uno de los mayores intangibles de una empresa, ya que los expertos le atribuyen la capacidad de actuar como “colchón” de las crisis de reputación y de minimizar su impacto tanto en el valor de la marca como en su actividad de negocio, medible en ventas, beneficios o valor bursátil. En el caso de Volkswagen no ha habido lugar a dudas: La excelente reputación y la RSE de la compañía hicieron esa función de “colchón”, al amortiguar el daño económico que originó la crisis reputacional del Dieselgate y al ayudar a que su impacto negativo en el negocio fuera puntual. Los resultados de la empresa en los ejercicios posteriores a la crisis se resintieron pero enseguida reflotaron: la crisis no solo quedó superada sino que pudo mantenerse el negocio, gracias a su excelente reputación previa.

La reputación excelente es, pues, un salvavidas que evita el hundimiento de las grandes compañías y las crisis, su gran oportunidad para redefinirse. Así, el Dieselgate sirvió como revulsivo para que Voklswagen adoptara un nuevo modelo de negocio, enfocándose al coche eléctrico y ofreciendo así una imagen más verde y responsable ante sus stakeholders y la opinión pública, aunque lo hizo más tarde que otras grandes compañías de la automoción como Tesla y tecnológicas, como Google o Apple. Hoy, ir a destiempo en retos como el compromiso con el medio ambiente también puede dañar la buena reputación de las marcas. Ojo avizor.

Cátedras Universidad-Empresa, partners con conflictos de intereses

La colaboración público-privada tan laureada en algunos sectores económicos se está convirtiendo en una fórmula muy habitual en el ámbito universitario. Se trata de las Cátedras Universidad-Empresa, de las que en Cataluña hay alrededor de una sesentena.

Ante este partenariado, tan habitual, cabe preguntarse si el apoyo a las universidades nace de un compromiso empresarial, guiado por un sentido ético, para adecuar la formación e investigación a la realidad y necesidades del mercado laboral; si responde a una maniobra interesada, ya que las empresas pueden condicionar qué se investiga con los recursos financieros que aportan; o si obedece a una estrategia de marketing, porque al colocar su marca junto a un centro de conocimiento de prestigio se supone que obtendrían una mejor imagen reputacional. Quizás las tres motivaciones concurran.

Los conflictos de intereses son evidentes en el caso de cátedras como la Cátedra de Inclusión Social de la Fundación Endesa, pues Endesa ha cortado suministros de luz por impago de facturas y resulta difícil no atribuirle una parte de responsabilidad en la generación de la pobreza energética. A pesar del esfuerzo de estas y otras compañías en contrarrestar el impacto indeseable de sus actividades, cabe reclamarles mucho más que una Cátedra Universidad-Empresa: un nuevo contrato social.

El propósito de las empresas del siglo XXI no puede limitarse casi exclusivamente a aumentar los beneficios para complacer a los accionistas, sino que voces internacionales como la de la BRT (Business Roundtable) alientan a una redefinición y diversificación del valor que producen las compañías, que ahora también deben procurar la protección del medio ambiente, la diversidad, ser inclusivas y favorecer la dignidad y el respeto, así como ampliar los actores sociales a los que satisfacer: los propios empleados, los clientes, los proveedores y la comunidad, además de a los accionistas.

En este nuevo paradigma, ya no habría hueco para la comunicación vacua de contenido o para intentos vanos de maquillar la imagen reputacional. Las cortinas de humo no sirven. Se impone la comunicación de los hechos: “Más hacer y menos decir”. 

Los suecos: auténticos embajadores de marca

¿Qué pasaría si te convirtieras en embajador de marca de tu país?  Pues esto es lo que ha hecho Suecia.

Si llamas al +46 771 793 336 te contestará un ciudadano sueco, que vive en cualquier lugar de Suecia, de cualquier edad y de cualquier profesión, opinión, condición y sentimiento,  y, puedes hablar con él o ella sobre cualquier tema. Por supuesto, sueco.

Esta campaña la  impulsa la Svenska Turistföreningen, la Asociación Sueca de Turismo, ¿original, verdad?